El tema básico es convertir ese mínimo % de “casualidades” por
las cuales alguien “viene y te encarga un trabajo”, en un mayor
% de causalidades.
Todos los arquitectos tienen hoy un proyecto para hacer: Su Proyecto Laboral.
¿Un proyecto laboral? Laboral, profesional, personal, o como lo quiera llamar.
La cuestión es, que el uno está convencido, y decidido a trabajar
en cualquiera de las áreas de la arquitectura, al igual que en cualquiera
de las áreas de otras profesiones, al igual que en cualquier tipo de empresa,
sin importar su escala, ya sea que venda productos o servicios, debe proyectar
lo que va a hacer y cómo lo va a lograr.
Del diccionario: Proyecto: “Conjunto de escritos, cálculos y dibujos
que se hacen para dar una idea de cómo ha de ser, y cuánto ha de
costar una cosa”.
- Pero, para hacer un proyecto, se necesita, por lo menos, de un plan de necesidades,
el plan de necesidades es el suyo.
Sus necesidades personales, familiares, laborales, profesionales y comerciales.
Haciendo un proyecto, al igual que en el caso de una obra, deberán preverse
las etapas y todos los detalles necesarios para su materialización.
- Pero, ¿y el terreno?
Es, simplemente, el área geográfica que usted determinará más
apta y con mayor factibilidad para conseguir encargos de trabajo, o para ser
contratado.
- Y, ¿el presupuesto?
Fundamentalmente, la cantidad de tiempo disponible para hacer su proyecto personal,
con todos sus “detalles” constructivos”.
(si piensa que no tiene tiempo, recuerde cuánto tiempo y cuánto
esfuerzo, ni hablemos de costos en dinero, que destinó para hacer proyectos
a otros, y que nunca fueron reconocidos, menos aún, pagados).
Agregue a esto su cantidad de energía, de convencimiento y de voluntad.
Luego, súmele un poco de dinero para algunas cuestiones básicas.
- Y, ¿el plazo de ejecución?
El que uno disponga, de acuerdo a sus necesidades de “mudarse” a
una manera distinta de trabajar, muy diferente a la inactiva espera que “aparezca” un
comitente.
- Y, ¿la imagen que debe tener?
Simple y sencillamente, la suya.
(La “fachada” que usted tiene, quiera o necesite mostrar).
Sobre su proyecto personal:
El objetivo de un proceso de marketing es llegar a todos aquellos potenciales
clientes que, de no haberse desarrollado un plan, no se hubiesen podido contactar.
El tema básico es convertir ese mínimo % de “casualidades” por
las cuales alguien “viene y te encarga un trabajo”, en un mayor
% de causalidades.
Para ello, no sólo se tendrán en cuenta a aquellos potenciales
clientes a quienes no conoce, sino, que se tendrá que ver la forma de
convertir a todos aquellos que sí lo conocen (amigos, familiares, “contactos”),
en potenciales clientes, o referentes.
Dijimos anteriormente que para poder dedicar tiempo y esfuerzo a la vital
tarea de conseguir encargos de trabajo, uno de los temas básicos es delegar
tareas.
En el caso de que uno tenga mucho trabajo, por lo que seguramente dirá -”No
tengo tiempo”, el tema es pensar en todas aquellas actividades y responsabilidades
menores para las que uno, a pesar de creerlo así, no es indispensable.
Si se tiene trabajo, salir a buscarlo en forma planificada, lógica y
ordenada, es necesario para el crecimiento del estudio.
Si tiene muy poco trabajo, llevar adelante un proceso de marketing para conseguirlo,
es, en la práctica, la única opción que tiene.
¿Qué es un proyecto de marketing?
Es un mapa, la planificación de un recorrido, que atraviesa distintos
puntos (objetivos parciales), para llegar a una meta final, y que debe tener
en cuenta los medios de cada uno para poder hacer esa travesía.
No sólo los medios; son piezas claves el tiempo de dedicación
y la motivación.
El proyecto de marketing de un arquitecto, o de un pequeño estudio,
tiene características similares a las de un proyecto de arquitectura.
Por lo tanto, hay que hacerlo antes de empezar la obra.
La escala, la envergadura del proyecto, tendrá que ver con los recursos
de cada uno.
A mayor escala, mayor cantidad de participantes en el proyecto tendrá que
hacer, tanto para su desarrollo como para su ejecución.
Recursos humanos, que comprenden sus puntos fuertes personales y profesionales,
sus contactos, sus proveedores, los gremios con los que trabaja, etc.
Recursos tecnológicos, un auto, un fax, una computadora, máquinas
y herramientas, etc.
Recursos financieros, como tiempo de dedicación y disponibilidad de
un poco de dinero.
Este proyecto lo financia uno mismo; uno es el inversor, luego la inmobiliaria
y, el que se lleva los beneficios (o las pérdidas, si no estuvo pensando
en función de quienes podrían ser los potenciales compradores,
sus necesidades y posibilidades).
La similitud con un proyecto de arquitectura, se refiere también a la
necesidad de probar; intentar; investigar; corregir; y volver a probar; tanto
durante la etapa de proyecto, como durante “su ejecución”.
El Arq. Sergio Corian es especialista en Marketing para Arquitectos y da cursos
sobre el tema en el CAPBA D.IV